Mensajes de la Virgen

Mensaje anual del 18 de marzo de 2017 a Mirjana

“Queridos hijos, mi deseo maternal es que vuestros corazones estén llenos de paz y que vuestras almas sean puras, para que, en la presencia de mi Hijo, podáis ver su Rostro. Porque, hijos míos, yo como Madre sé que estáis sedientos de consuelo, de esperanza y de protección. Vosotros, hijos míos consciente o inconscientemente buscáis a mi Hijo. También yo, mientras vivía en el tiempo terreno, me alegraba, sufría y soportaba con paciencia los dolores, hasta que mi Hijo, en toda su gloria, los suprimió. Y por eso digo a mi Hijo: “Ayúdales siempre”. Vosotros, hijos míos, con un amor verdadero, iluminad la oscuridad del egoísmo, que envuelve cada vez más a mis hijos. Sed generosos: que vuestras manos y vuestro corazón estén siempre abiertos. No tengáis miedo, abandonaos a mi Hijo con confianza y esperanza. Mirándolo a Él, vivid la vida con amor. Amar significa darse, soportar y nunca juzgar. Amar significa vivir las palabras de mi Hijo. Hijos míos, como Madre os digo que solo el amor verdadero lleva a la felicidad eterna. ¡Os doy las gracias!”

Mensaje del 2 de marzo de 2017

“Queridos hijos, con amor maternal, vengo a ayudaros para que tengáis más amor, lo que significa más fe. Vengo para ayudaros a vivir con amor las palabras de mi Hijo, de manera que el mundo sea diferente. Por eso, apóstoles de mi amor, os reúno en torno a mí. Miradme con el corazón, habladme como a una madre de vuestros dolores, aflicciones y alegrías. Pedidme que yo ore a mi Hijo por vosotros. Mi Hijo es misericordioso y justo. Mi Corazón materno desea que también vosotros seáis así. Mi Corazón materno desea que vosotros, apóstoles de mi amor, habléis con vuestra vida de mi Hijo y de mí a todos los que os rodean para que el mundo sea diferente, para que retornen la simplicidad y la pureza, para que retornen la fe y la esperanza. Por eso, hijos míos, orad, orad, orad con el corazón, orad con amor, orad con buenas obras; orad para que todos conozcan a mi Hijo, para que el mundo cambie, para que el mundo se salve. Vivid con amor las palabras de mi Hijo; no juzguéis, sino amaos los unos a los otros para que mi Corazón pueda triunfar. Os doy las gracias”

Próximos Eventos